BENDICIÓN DEL RETABLO MAYOR DE LOS TERCEROS. UN SUEÑO CUMPLIDO

En el mediodía del pasado domingo 12, el Excmo. Sr. Arzobispo, D. José Ángel Saiz Meneses bendijo el Retablo Mayor de Los Terceros.

Tras casi un año de intervención y con una inversión de 373.000 €, que se une a los 76.865 € de la restauración del retablo de la Virgen del Subterráneo, el domingo los hermanos de la Sagrada Cena y los fieles de la Iglesia de Los Terceros pudimos disfrutar de un retablo mayor absolutamente remozado, que ha recuperado su esplendor gracias a la Hermandad de la Sagrada Cena, a la vital ayuda de un benefactor y al trabajo de los conservadores y restauradores de la Delegación Diocesana de Patrimonio Cultural de la Archidiócesis de Sevilla, dirigida por D. Antonio Rodríguez Babio.

La mañana comenzó con la celebración de la Sagrada Eucaristía, presidida por nuestro Director Espiritual, D. Juan Antonio Carrera Páramo, y que ya concentro un gran número de fieles dominicales que quisieron contemplar en primicia el principal retablo de Los Terceros.

Una vez finalizada la Santa Misa el Sr. Arzobispo llegó a Los Terceros, acompañado por el Rector del Templo y Párroco de San Román y Santa Catalina, D. Francisco José Blanc Castán.

En la puerta de la calle Sol les esperaba el Hermano Mayor, D. Álvaro Enríquez Amador, acompañado por las autoridades civiles presentes, la Consejera de Cultura, Dª Patricia del Pozo, la Concejal Delegada del Casco Antiguo, Dª Amidea Navarro y el Presidente del Puerto de Sevilla y hermano de nuestra Hermandad, D. Rafael Carmona Ruiz, además de por nuestro Hermano Mayor recientemente electo, D. Manuel Escobar Jiménez.

Igualmente estuvieron presentes en el acto el Presidente electo del Consejo General de Hermandades y Cofradías, D. José Roda Peña, el actual Consejero de Hermandades del Domingo de Ramos, D. Francisco Javier Bonilla y los Hermanos Mayores de las Hermandades de la Exaltación, D. Pedro Avendaño, Los Gitanos, D. Emilio Jiménez, Las Cigarreras, D. Luis de la Iglesia, Las Penas de San Vicente, D. Francisco Polo y una representación del Grupo de Fieles de la Virgen de la Bella.

Tras la entrada al Templo, el Sr. Arzobispo se postró ante el Santísimo en la capilla sacramental.

Y pudo contemplar antes de iniciar la ceremonia el primoroso retablo mayor y los trabajos acometidos.

Se inició la ceremonia con la liturgia de la palabra con un templo pleno de hermanos y fieles.

La Primera Lectura, que realizó nuestra hermana Dª María del Mar Nieto Gutiérrez, versó sobre la carta del Apóstol San Pablo a los Efesios

Hermanos:

Por eso doblo las rodillas ante el Padre,

de quien toma nombre toda paternidad en el cielo y en la tierra,

pidiéndole que os conceda, según la riqueza de su gloria,

ser robustecidos por medio de su Espíritu

en vuestro hombre interior;

que Cristo habite por la fe en vuestros corazones;

que el amor sea vuestra raíz y vuestro cimiento;

de modo que así, con todos los santos,

logréis abarcar lo ancho, lo largo, lo alto y lo profundo,

comprendiendo el amor de Cristo,

que trasciende todo conocimiento.

Así llegaréis a vuestra plenitud, según la plenitud total de Dios.

Y el Salmo responsorial, cantado por nuestro capiller, D. Juan Carlos Blanco.

R/. Bendito sea el nombre del Señor,

ahora y por siempre.

Alabad, siervos del Señor,

alabad el nombre del Señor.

Bendito sea el nombre del Señor,

ahora y por siempre. R/.

De la salida del sol hasta su ocaso,

alabado sea el nombre del Señor.

El Señor se eleva sobre todos los pueblos,

su gloria sobre los cielos. R/.

¿Quién como el Señor, Dios nuestro,

que habita en las alturas

y se abaja para mirar

al cielo y a la tierra? R/.

Levanta del polvo al desvalido,

alza de la basura al pobre,

para sentarlo con los príncipes,

los príncipes de su pueblo.

A continuación la lectura del Evangelio inundó la nave de la Iglesia, de la palabra de nuestro Director Espiritual, D. Juan Antonio Carrera.

Mt 5, 1-12a

Dichosos los pobres en el espíritu

En aquel tiempo,

al ver Jesús el gentío, subió al monte,

se sentó y se acercaron sus discípulos;

y, abriendo su boca, les enseñaba diciendo:

«Bienaventurados los pobres en el espíritu,

porque de ellos es el reino de los cielos.

Bienaventurados los mansos,

porque ellos heredarán la tierra.

Bienaventurados los que lloran,

porque ellos serán consolados.

Bienaventurados los que tienen hambre y sed de la justicia,

porque ellos quedarán saciados.

Bienaventurados los misericordiosos,

porque ellos alcanzarán misericordia.

Bienaventurados los limpios de corazón,

porque ellos verán a Dios.

Bienaventurados los que trabajan por la paz,

porque ellos serán llamados hijos de Dios.

Bienaventurados los perseguidos por causa de la justicia,

porque de ellos es el reino de los cielos.

Bienaventurados vosotros cuando os insulten y os persiga

y os calumnien de cualquier modo por mi causa.

Alegraos y regocijaos,

porque vuestra recompensa será grande en el cielo.

Con posterioridad el Sr. Arzobispo tomo la palabra para pronunciar una extraordinaria homilía, en la que monseñor Saiz subrayó que el arte sacro nace de la fe y está llamado a conducir a ella. Citando la constitución Sacrosanctum Concilium del Concilio Vaticano II, recordó que «la belleza posee una profunda fuerza evangelizadora y que la misión de un retablo es elevar el alma, sostener la oración y conducir al encuentro con Dios».

Tomando como punto de partida la carta de san Pablo a los Efesios, el arzobispo afirmó que, junto a la restauración del patrimonio artístico, «la iglesia está llamada a promover una restauración mucho más importante: la del corazón de cada creyente». «De nada serviría devolver el esplendor a la madera y a las imágenes si no dejamos que Cristo restaure también nuestra vida interior», señaló, invitando a fortalecer el «hombre interior» mediante la acción del Espíritu Santo.

Don José Ángel dio gracias por todas las personas que, a lo largo de los siglos, han cuidado este templo y transmitido la fe en torno a la Virgen de Consolación. Expresó también su reconocimiento a cuantos han hecho posible la recuperación del retablo, así como a la Hermandad de la Sagrada Cena, responsable de custodiar este histórico templo sevillano.

Virgen de Consolación 

Monseñor Saiz Meneses recordó que María, bajo la advocación de Consolación, conduce siempre a Cristo y continúa siendo para la Iglesia «signo de esperanza cierta y de consuelo para el pueblo de Dios peregrino». En un mundo marcado por la soledad y el sufrimiento, afirmó, los cristianos están llamados a anunciar que Dios nunca abandona a sus hijos.

La iconografía del retablo permitió también profundizar en la vocación universal a la santidad. «La representación de san Francisco de Asís y de la fundación de la Orden Tercera recuerda que todos los bautizados, también los fieles laicos en medio de sus responsabilidades familiares, profesionales y sociales, están llamados a vivir el Evangelio con radicalidad».

El Misterio de la Sagrada Cena

Comentando el Evangelio de las Bienaventuranzas, el arzobispo explicó que el retablo no está destinado únicamente a ser contemplado desde el punto de vista artístico, sino también a ser «leído espiritualmente», invitando a seguir el camino de Cristo y a dejarse transformar por la gracia. La homilía concluyó con una referencia al futuro regreso del misterio de la Sagrada Cena a la parte inferior del retablo, un elemento que, según explicó, recuerda que toda la belleza cristiana encuentra su centro en la Eucaristía, donde Cristo se entrega por amor y enseña a sus discípulos el camino del servicio.

Una vez finalizada la homilía se procedió al rito de la bendición, con incienso y agua bendita.

Tras la bendición el altar fue iluminado al completo y sus velas encendidas, arrancando una sincera exclamación de admiración de los presentes.

En este momento nuestro Hermano Mayor tomó la palabra para agradecer a los presentes su asistencia y trasladarles el agradecimiento de la Hermandad a todos aquellos que han hecho posible esta magna restauración.



Transcribimos las palabras pronunciadas:


SALUDO INICIAL
  • AUTORIDADES RELIGIOSAS

EXCMO. y RVDMO. SR. ARZOBISPO, D. JOSÉ ÁNGEL SAIZ MENESES

ILTMO. SR. DELEGADO DIOCESANO DE PATRIMONIO CULTURAL DE LA ARCHIDIÓCESIS DE SEVILLA, nuestro hermano D. ANTONIO RODRIGUEZ BABIO

SR. RECTOR DEL TEMPLO Y SR. CURA PÁRROCO DE SAN ROMAN Y SANTA CATALINA, nuestro hermano D. FRANCISCO JOSE BLANC CASTÁN

SR. DIRECTOR ESPIRITUAL DE LA HERMANDAD, nuestro hermano D. JUAN ANTONIO CARRERA PÁRAMO

SR. SUPERIOR DE LA ORDEN DE LOS CAMILOS, nuestro hermano D. ALLAN CHAVEZ

  • AUTORIDADES CIVILES

EXCMA. SRA. CONSEJERA DE CULTURA DE LA JUNTA DE ANDALUCÍA, Dª PATRICIA DEL POZO FERNÁNDEZ

ILTMA. SRA. CONCEJAL DELEGADA DEL DISTRITO CASCO ANTIGUO. Dª. AMIDEA NAVARRO RIVAS

SR. PRESIDENTE DEL PUERTO DE SEVILLA, D. RAFAEL CARMONA RUIZ

  • AUTORIDADES COFRADES

SR. VICEPRESIDENTE DEL CONSEJO GENERAL DE HERMANDADES Y COFRADÍAS y PRESIDENTE ELECTO, D. JOSÉ RODA PEÑA

SR. DELEGADO DE HDADES. DEL DOMINGO DE RAMOS DEL CONSEJO GENERAL DE COFRADIAS, D. FRANCISCO JAVIER BONILLA GARCIA

SR. HERMANO MAYOR DE LA HDAD DE LA EXALTACIÓN, D. PEDRO AVENDAÑO

SR. HERMANO MAYOR DE LOS GITANOS, D. EMILIO JIMENEZ

SR. HERMANO MAYOR DE LAS CIGARRERAS, D. LUIS DE LA IGLESIA

SR. REPRESENTANTE DE LA AGRUPACIÓN DE FIELES DE LA VIRGEN DE LA BELLA

SRES. HERMANO MAYORES EMÉRITOS

SR. HERMANO MAYOR ELECTO DE LA HDAD. DE LA SAGRADA CENA

  • EQUIPO CONSEVADOR Y RESTAURADOR

D. ANTONIO RODRIGUEZ BABIO, Delegado Diocesano, al frente de un equipo compuesto por D. AGUSTIN MARTIN DE SOTO y D. ANTONIO GAMERO OSUNA, como coordinadores del equipo de intervención, DÑA. CARMEN ESCOT PIÑERO, jefa de obra a pie de retablo., D. CARLOS RONCERO MESA, DÑA. MARÍA JOSÉ CORDERO REDONDO, DÑA. MARÍA DEL CARMEN CABEZA PALACIOS, DÑA. MÓNICA RUIZ SÁNCHEZ, DÑA. SUSANA MOLINA MACÍAS, D. PABLO TEJERO CÁRDENAS, DÑA. MARÍA BARRERA GUERRA, DÑA. CARMEN GALLEGO PEÑA, y DÑA. FÁTIMA GARCÍA MÁRQUEZ.

  • EQUIPO INVESTIGACIÓN de la UNIVERSIDAD DE SEVILLA, sobre la historia y evoilución del retablo.

Dña. Lourdes Royo Naranjo

Dña. Concepción Moreno Galindo

Dña. Beatriz Laguillo Gutiérrez.

  • COMISIÓN DE SEGUIMIENTO DE LA RESTAURACIÓN DE LA HERMANDAD SACRAMENTAL DE LA SAGRADA CENA, compuesto por diferentes miembros de la Junta de Gobierno y pòr D. Carlos Peñuela Jordán. Asesor patrimonial de la Hermandad.

y las diferentes empresas y personas que han colaborado de una forma directa o indirecta en las tareas de la intervención:

Alquiansa (Andamiaje), Sanor Restaura Sl (Albañilería), D. José Juan Jaén Prada (Ebanistería), D. Sebastián Caro Leones (Herrero), D. Juan Carlos Castrillo (Capiller de la Hermandad), Priostía de la Hermandad de la Sagrada Cena, Gestoria Francisco Torres, Ddcreativos Comunicación Audiovisual (Lona Decorativa), Hilti Ag (Estudio De Fuerza De Estructuras), D. Francisco Polo Balnco – Arquitur (Estudio Calculo Estructural), D. Antono Castro (Mapa de daños del Retablo), Universidad Pablo de Olavide, Fundación de Investigación de la Universidad de Sevilla y el Centro Nacional de Aceleradores

GRACIAS

A todos los mencionados por el trabajo desarrollado, que a claras luces ha obtenido un resultado superlativo. Especial mención a los restauradores que se han llevado un año viviendo en Los Terceros desde las 7:30 horas de la mañana, y doy fe porque es cuando me sonaba la alarma de las cámaras de la Iglesia.

GRACIAS

A la Fundación Cajasol por hacer posible que todos los sevillanos conocieran de cerca el proceso de restauración del Retablo en la muestra expositiva desarrollada en su sede.

GRACIAS

A las administraciones públicas que con sus permisos han posibilitado la recuperación de este bien patrimonial para todos.

GRACIAS

A todos los hermanos de la Sagrada Cena, desde el número uno, Tomás, hasta el último hermano recibido, Pablo, por la paciencia que habéis tenido en todo un año de obras en el retablo de la Virgen del Subterráneo y del Retablo Mayor.

GRACIAS

A los Hermanos Mayores Eméritos que han traído a la Hermandad hasta el día de hoy, y especialmente a D. Joaquín Solís Tarín, mi antecesor, que inicio esta bella historia de esplendor actual de nuestra iglesia.

GRACIAS

A mi Junta de Gobierno por todo el trabajo desarrollado y por este año de prorroga que ya toca finalizar y cuyo compromiso se ve hoy más que cumplido.

GRACIAS

A nuestro muy querido devoto y bienhechor porteño, al cual hay que agradecerle no solo que haya hecho posible estas restauraciones sino numerosos proyectos en toda la ciudad.

Si nosotros estamos contentos, seguro que el lo estará más, pues lo primero que dijo al ver rehabilitada la Iglesia fue “arreglemos los altares para que el visitante quede asombrado de la magnitud de los mismos.”

Y GRACIAS

A la Iglesia de Sevilla por seguir confiando en esta Hermandad Sacramental que solo persigue servir a sus hermanos, a su parroquia y a su Archidiócesis.

No le quepa ninguna duda, querido D. José Ángel, que esto no acabará aquí, y siempre que esté en nuestras manos, el Templo seguirá luciendo esplendoroso para el disfrute de todos.

Muchas gracias a todos.

Tras estas palabras se procedió a la entrega de un recuerdo de los trabajos desarrollados a los miembros del equipo restaurador presentes en la Iglesia, así como a la propia Delegación Diocesana, encabezada por D. Antonio Rodríguez Babío y a D. Francisco Polo, el «medico de cabecera» de nuestro templo, que ha desarrollado y dirigido los trabajos de consolidación del retablo y que han sido providenciales para el resultado final.

Una vez finalizado el acto y las fotos protocolarias de rigor, los asistentes pasaron a la casa-hermandad para compartir un ágape fraterno.

Os dejamos dos videos sobre la extraordinaria jornada vivida:

Un primer video editado por la Delegación de Comunicación del Arzobispado

Y este segundo editado por nuestro hermano Fernando Carlos Vega Meneses

Finalizamos esta crónica con la gráfica de la placa conmemorativa del acto que se instalará en el lateral del presbiterio.

FOTOS: Luis Selvático, Manuel Jesús Pérez y Delegación de Comunicación del Arzobispado